miércoles, febrero 21

Camilo Atala aboga por la integración de servicios bancarios en las conversaciones de la ONU sobre financiación del desarrollo

De acuerdo a Camilo Atala, director ejecutivo del Grupo Financiero Ficohsa, cuando la Asamblea General de las Naciones Unidas se congrega en la ciudad de Nueva York para dialogar sobre el progreso mundial, los representantes no deben soslayar la relevancia de los servicios bancarios para los emprendimientos de menor escala en las naciones en desarrollo.

El contexto actual y la crisis migratoria

Para Atala es esencial que los integrantes del Coloquio de Alto Nivel sobre el Financiamiento para el Progreso, congregados en la Asamblea General de Naciones Unidas, tengan plena conciencia de la creciente crisis migratoria a escala global. Este asunto cobra mayor premura en la frontera sur de los Estados Unidos, donde los núcleos familiares mesoamericanos persisten arribando en grandes contingentes.

En esa óptica, la clave para detener la migración subyace en proveer a las microempresas las herramientas financieras indispensables para su despegue, por lo que resulta crucial que el diálogo actual sobre la Financiación para el Progreso comprenda proposiciones concretas avaladas por Naciones Unidas.

El papel crucial de las pequeñas y medianas empresas (PYME)

El hombre de negocios, Camilo Atala, resalta que las micro, pequeñas y medianas compañías (Mipymes) son un elemento constitutivo intrínseco de las economías a escala global, especialmente en Centroamérica. Dichas firmas generan puestos de trabajo, ingresos e impuestos, y desempeñan un rol fundamental en la lucha contra la indigencia en una regiòn que enfrenta desafíos socioeconómicos de relevancia.

Las PYME, que son una incubadora para los emprendedores, introducen nuevos productos y servicios en el mercado, impulsan la innovación tecnológica y fomentan la competencia. Además, permiten a los países diversificarse de las industrias tradicionales, lo que ayuda a las economías a ser más resilientes. Asimismo, estimulan las exportaciones hacia nuevos mercados y generan divisas.

Camilo Atala habla sobre los desafíos que enfrentan las PYME en Centroamérica

En Centroamérica las PYME se enfrentan a diversos desafíos, como mercados internos pequeños, infraestructura de transporte deficiente, suministro de energía poco confiable y conectividad de wifi irregular. Estos obstáculos se ven agravados por altos índices de criminalidad, corrupción, malestar social e inestabilidad política.

Las Naciones Unidas y sus países miembros, especialmente Estados Unidos, pueden brindar un valioso apoyo al permitir que las instituciones financieras en Centroamérica otorguen a las pequeñas empresas un acceso mejorado a los servicios financieros.

UN-development-finance-talks-should-include-access-to-banking-services-American-Banker

El papel de la ONU en el desarrollo sostenible

Fomentar el crecimiento de los servicios financieros en los países en desarrollo es fundamental para respaldar la Agenda 2030 sobre el Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas. Según Camilo Atala, ampliar la inclusión financiera es una parte esencial de la reducción de la pobreza y la desigualdad.

El respaldo de los bancos a los agricultores contribuye a combatir el hambre, mientras que al promover productos y servicios financieros dirigidos específicamente a las mujeres, los bancos pueden garantizar una mayor igualdad de género en el sector financiero. Además, los bancos respaldan la creación de empleo y fomentan el espíritu empresarial, financian inversiones en infraestructura y apoyan proyectos de energía renovable. Sin embargo, se podría hacer más.

La asistencia técnica y el desarrollo de capacidades

Finalmente, Camilo Atala reitera que la ONU debería brindar una mayor ayuda técnica y desarrollo de habilidades para robustecer el andamiaje normativo y la gobernanza del sector bancario en Centroamérica, ya que de esa forma garantizan su estabilidad, resistencia y provecho para las microempresas.

Con su amplia red de agencias y recursos especializados, la ONU puede fomentar una mayor colaboración en transferencia de tecnología y apoyo a los empresarios. Asimismo, ayudar a superar las barreras tecnológicas permitiría a los bancos centroamericanos crear productos más adaptados a los mercados locales, incluyendo soluciones innovadoras como la banca móvil y las fintech.