domingo, febrero 25

El motor me anda bárbaro, pero tengo que cuidar el chasis

Roly Serrano, el salteño de 68 años, que lleva 43 como actor, estrenó el unipersonal Rolando en el teatro Chacarerean. En el Ping pong de VIVA, habla de su estado de salud, de los traumas de su infancia y de una curiosa experiencia en Tinder.

-Te levantás y ….

-Pongo la pava y le doy la comidita a mi gato Angueto. Después voy al baño, me lavo la cara y tomo mate. El mate me anima.

– ¿Por qué sos hincha de Boca?

-Primero, porque de chico me hicieron creer que mi papá era parecido a un jugador de Boca. Después, ya de grande, porque me enamoré de la hinchada. Fui a la cancha a ver Boca contra San Martín de Tucumán. Perdíamos 6 a 0 y faltando dos minutos, Boca hace un gol. La ovación fue impresionante. Dije: “Este es mi club”.

– ¿Qué te saca de quicio?

-La injusticia. Si voy por la calle y veo una persona tirada en el piso, me duele.

Vivo los estrenos con la misma ansiedad , los mismos nervios que en mis comienzos y algo de miedo también…

Roly Serrano

– Llevás 43 años de actor y acabás de estrenar el unipersonal Rolando. ¿Lo vivís con la misma ansiedad que en los comienzos?

-Sí, con la misma ansiedad, los mismos nervios y algo de miedo. La gente cree que como uno tiene experiencia, lo hace de taquito. Pero no. Como decía Discépolo: “Sabés lo difícil que es hacerlo fácil”.

– Si no fueras actor, ¿qué serías?

-Músico. Como buen salteño, toco la guitarra. De oído…

– Cuando no trabajás…

-No hago nada. Lo aprendí en la cuarentena: ll dolce far niente . Hoy disfruto de mi tiempo libre.

– Sufriste maltrato desde los 7 hasta los 13 años de parte de tus tíos, ¿los perdonaste?

-Sí, los perdoné. Yo pude sanar. Fue duro. Me golpeaban, me pegaban con un látigo y me dejaban marcada la espalda. Me castigaban porque me portaba mal. Era muy rebelde.




Roly Serrano en el personaje del Sapo, en el Marginal.

– ¿Un miedo?

-Al mar. Ya cuando me llega el agua a la rodilla, empiezo a temblar. Terror le tengo.

– ¿El peor momento de tu vida?

-Cuando murió mi mujer Claudia, de leucemia, hace 17 años.

– ¿Hacés terapia?

-Ya no, me di de alta. Llegué a ir tres veces por semana cuando estuve mal y una al psiquiatra. El tabaco.

El peor momento de mi vida fue cuando murió mi mujer Claudia, de leucemia, hace 17 años. 

Roly Serrano

– ¿Tuviste Tinder alguna vez o alguna aplicaciónde citas?

-Sí, hace dos años me anotaron en Tinder dos amigos actores con mi nombre y foto. Estábamos de temporada en Mar del Plata haciendo Casa Valentina. A la hora, tenía como 20 solicitudes de amistad. Eran todas chicas jóvenes. Entonces limitaron la edad y apareció una linda mujer que decía ser abogada. Nos empezamos a escribir y la invité al teatro. Pero empezó: ‘¿De verdad, vos sos Roly Serrano’? Desconfió tanto que le dije: «Chau, solucioná tu vida’. Corté el Tinder y nunca más. Ahora tengo sólo Instagram y me divierte.

– ¿Antojo o debilidad culinaria?

-El salamín.

– ¿De qué te arrepentís?

-(Piensa) Del tiempo que me tomó abrirme al amor por haberme puesto una tremenda coraza para sobrevivir. Esa coraza me impedía entregarme. Mucha gente quedó en el camino. Hasta que un día apareció Claudia, la mujer de la que me enamoré y con la que estuve casi 20 años.

Roly Serrano, como Maradona  en La Giovinezza, la película sobre la vida del jugador de fútbol.


Roly Serrano, como Maradona en La Giovinezza, la película sobre la vida del jugador de fútbol.

– Cuando murió tu mujer te deprimiste y contaste que tuviste un intento de suicidio, ¿qué sentís hoy en relación a eso?

-¡Primero agradezco no haberlo hecho! Mi espíritu de supervivencia me salvó. Digo: ¡qué estupidez hubiera cometido! Porque me pasaron cosas muy lindas después: me reeencontré con mi mamá y eso me ayudó a sanar y a conocer mi historia; conocí a mis hermanas por parte de ella y tengo un hijo maravilloso que me regaló mi mujer, que me ama.

– Te llamás Rolando, ¿quién te puso Roly?

-Estela Matute, una actriz del Teatro de la Campana, de Tito Cossa. Hacíamos la obra Angelito, y en el programa puso Roly Serrano. Y bueno, quedó.

-Tuviste una vida muy intensa, ¿pensaste en llevarla al cine?

-Sí, justamente estoy escribiendo mi historia. Me gustaría que la adaptara Lucrecia Martel. Y poder dirigirla yo.

Estoy a dieta, como sano y estoy aprendiendo a alimentarme. Tengo que bajar de peso para operarme de una hernia y de una rodilla.

Roly Serrano

– Si pudieras cambiar algo de tu presente, ¿qué sería?

-Cuidarme más y no hacer tantos desarreglos con la comidas. Cometí la real estupidez de aumentar de peso para hacer de Maradona en cine, en La Giovinezza y para el Sapo en la serie El marginal.

– ¿Un sueño?

-Hoy, hacer este unipersonal, que es un poco autobiográfico y me tiene muy feliz. De paso, le quiero agradecer a la empresa Oralí que hizo toda la gráfica y se pasaron. Con la obra saldremos de gira: empiezo por el Gran Buenos Aires y después vamos a Córdoba y La Rioja. Hay muchas ciudades confirmadas también. Y otro sueño que tengo es dirigir mi película.

– ¿Cómo estás físicamente?

-En boxes. Sigo yendo a la clínica de Alberto Cormillot. Además, tengo un ángel que vive en mi edificio, que es chef, y que me cocina todos los días de acuerdo a la lista que le doy. Estoy a dieta, como sano y estoy aprendiendo a alimentarme. Tengo que bajar de peso para operarme de una hernia y de una rodilla.

Roly Serrano, en la alfombra roja de los  Martín Fierro 2019. Ganó como mejor actor por El marginal. Foto: Maxi Failla.


Roly Serrano, en la alfombra roja de los Martín Fierro 2019. Ganó como mejor actor por El marginal. Foto: Maxi Failla.

– ¿Te gusta leer?

-Sí, me gustan los cuentos de (Juan) Rulfo y (Humberto) Costantini.

– ¿Pensás en tu muerte?

-No, y no me da miedo morirme. Creo que hay que disfrutar hasta el último segundo de vida.

– ¿Cómo te definirías?

-Como un luchador y un buen hombre, que tiene un motor que anda bárbaro, pero que tiene que cuidar el chasis. 

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